sábado, 18 de agosto de 2012

La senda del corredor es dolorosa...

Segunda salida y bien... hasta que pisé un pincho (nada preocupante, sobreviviré ;-D). Pero suficiente para calzarse de nuevo las zapas antes de trotar otro poco ;-)

Por lo demás, es curioso como con las zapas sin ningún tipo de acolchado se nota como piso diferente con un pie y con otro. Con el izquierdo es todo mucho más suave y natural, mientras que el derecho va mucho más como... a golpetones. A ver si lo consigo ir corrigiendo poco a poco ;-)

2 comentarios:

Si te lo tengo que explicar... dijo...

¿Descalzo? Yo pensaba que te referías a correr con unas zapas de esas minimalistas... Yo estoy por probar, que ya estoy dispuesto a cualquier cosa con tal de poder correr.
¡No paras!!!!!

Alberto Esteban dijo...

Jajajajaja, la culpa la tienes tu el el libro que me dejaste :-D

No, a ver: corro un rato descalzo y el resto con zapas sin amortiguación ni nada (aunque de momento, más que zapas minimalistas son unas cutres que tenía para usar de calle ;-)