La ruta es absolutamente llana y por pista en buen estado en general, aunque con el paso de los km las manos se empiezan a resentir de los baches (al final acabaría destrozado).

Vamos devorando los km hasta llegar a Gallur (km 50 de ruta), donde hacemos una primera parada a tomar una cocacola y comer algo en un bar. Llevamos buena media y las piernas está aún frescas, así que salimos rápido para no quedarnos fríos.



La siguiente parada es en Ribaforada, ya cerca del punto de retorno. La idea inicial era comer en Tudela, pero vemos que en el pueblo están en fiestas y paramos allí a comer unos bocadillos ricos ricos.

Y finalmente llegamos a Fontellas, donde se sitúan las esclusas que separan el agua del Ebro hacia el canal e iniciamos el camino de retorno, esta vez siguiendo el GR99, que discurre paralelo al río (y por lo tanto es bastante más largo). Esta vez el camino está mucho más roto, con varias zonas de sendero y un montón de vueltas y revueltas que alargan un montón los km de regreso. Además hay muchas zonas con troncos y restos de las últimas riadas, que obligan a bajarse muchas veces de la bici.

Los km van pesando cada vez más, sobre todo a Alejo y a mí. En esa zonas tenemos el único incidente del día, con una salida de cadena de Asel, que se solucionó sin consecuencias (yo agradecí la parada, jejejeje).

El GR nos acerca de nuevo a Gallur, donde decidimos para de nuevo a comer algo y, analizando la hora y el estado de parte de la tropa, optamos por volver de nuevo por el Canal en vez de por el GR (que suponía 30km más y por camino mucho peor...). Los 50km que nos separaban del camping se me hacen definitivamente penosos, con los brazos doloridos y las patas ya muy cansadas de la paliza que nos habíamos dado. Y es que esto de no poder dejar jamas de dar pedales cansa que ni os imagináis! Pese a todo, llegamos razonablemente enteros y antes de que se hiciera de noche, después de los citados 170km y más de 11 horas de excursión, de las cuales 8 y media sobre la bici ;-)
En el camping nos encontramos con un italiano aficionado a las bicis que flipa con nuestras monturas e incluso les hace unas fotos, jajajaja.

Y después... a estirar bien (y eso que me faltaba Eneko para ayudarme, jejejeje), duchita y a la BBQ! aunque estoy tan molido que me quedo vigilando el bungalow, jejejeje. Cenorra contando batallitas, un poco de jamesbond en la tele en estado pseudocatatónico y al sobre! a recuperarse!!
Y esta mañana, desayuno, despedidas y vuelta a casita. Los demás onvres querían hacer una salida corta para soltar piernas. Que tíos!